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Reclamaciones ante la ampliación de la cantera el Salobral

Viernes 30 de mayo de 2008, por Administradora de la web

Reciente mente hemos recibido y estudiado la consulta que le ha sido remitida por la Delegación Provincial con motivo del inicio de procedimiento de evaluación de impacto ambiental expediente CR-5638/08 sobre AMPLIACIÓN DE CANTERA EL SALOBRAL en Campo de
Criptana promovida por INTEDHOR HORMIGONES, S.L. con el fin de recibir la aportación de sugerencias y alternativas que debieran ser tenidos en cuenta para la redacción del Estudio de Impacto Ambiental.

SUGERENCIAS Y ALTERNATIVAS QUE SE PRESENTAN

1. Incompatibilidad de la actuación con los significados paisajísticos y
patrimoniales del entorno.

Las más de 100 Ha que van a ocupar globalmente la actual cantera “El Salobral” y la ampliación solicitada se ubican en una zona de gran interés paisajístico, etnológico y ambiental que, además de ser uno de esos pocos parajes entrañables tradicionalmente reconocidos por la
totalidad de los vecinos, constituye uno de los más claros ejemplos de transición entre la llanura manchega del Campo de San Juan y la plataforma paleozoica criptanense.

En el sentido paisajístico, y dentro del marco de la Mancha Central, se puede considerar que Campo de Criptana ocupa un lugar de privilegio que no sólo hay que mantener, sino potenciar.

A la menor degradación visual de sus valores en este aspecto que la mayoría de los pueblos de su entorno se acompaña una dualidad que no está presente en ninguno de ellos: el paisaje típico de llanura, al sur, y el de lomas y cuencas cerradas al norte.

Geológicamente hablando, la llanura estaría formada por todos los materiales sedimentados durante las eras terciaria y cuaternaria sobre el zócalo o relieve preexistente. Dicho zócalo fue formado, plegado y compartimentado durante la era primaria, y rellenado con sedimentos de la era secundaria (calizas, dolomías...). Es en las lomas de Criptana donde, singularmente, este zócalo paleozoico se resiste a ser enterrado y emerge de la llanura. Sobre él, la mano del hombre y de la naturaleza se combinan para armonizar un auténtico jardín de suelos ocre sobre los que se vierten manchas de cereal, vides y olivares entramadas por el verde sobrio de tomillares salpicados de aliagas y chaparros. Es en este tipo de paisaje donde se concentran los yacimientos y referencias históricas y etnográficas de más alcance.

El entorno del Salobral, además, por su carácter de transición aporta una extraordinaria combinación de pequeñas vaguadas y vertientes rebosantes de almendros silvestres, corralizas y lindazos donde se refugia la fauna del lugar.

El impacto de una actuación como la que ahora se somete a consulta sobre todo este entorno tradicional -inalterado durante siglos- sería TOTAL e IRREVERSIBLE. No olvidemos que, como expondremos más adelante, es una actuación que ni viene sola ni acaba en sí misma,
sino que hará estallar toda una sinergia de naves, instalaciones industriales y plantas de hormigón de la que ya estamos viendo los primeros efectos.

2. Tan impactante es la ampliación solicitada que no debe evaluarse sólo en base al apartado 1º, sino a casi todos los contemplados en el Grupo 2 /Anexo I/a de la Ley 4/2007

En concreto:
- Apartado 3º: Explotaciones que se realicen por debajo del nivel freático.
- Apartado 5º: Explotaciones visibles desde autopistas, autovías, carreteras nacionales y comarcales o núcleos urbanos superiores a 1.000 habitantes o situadas a distancias inferiores a 2 km. de tales núcleos.
Aunque el camino de la Mota no es carretera nacional ni comarcal, sí ha de ser tenido en cuenta su carácter de camino principal masivamente conocido y transitado e, incluso, asfaltado en un primer tramo.
Por otra parte, el cerro del santuario de la Virgen de Criptana, aún sin ser núcleo de población, se sitúa a 800-1200 m. de la cantera según la parcela tomada como referencia, siendo el mirador más importante a nivel local y de su entorno y, por ello, integrado ad hoc en la Ruta de
don Quijote. Es necesario, por ello, tener en cuenta la afectación paisajística repercutida tanto desde el cerro como hacia el cerro.
En cuanto a la carretera CR-1101/TO-1101, sí es comarcal y está situada respecto a la explotación prevista a 300-1500 m. según la parcela tomada como referencia. Esta carretera es una vía de extraordinario valor turístico, pero, a la vez, de extrema fragilidad paisajística. Es
también otro factor que ha de estudiarse en profundidad.
El ver de qué forma podrían verse afectadas las panorámicas desde la N-420 que discurre a poco más de 500 mt al sur de la actuación prevista sería otro dato a tener en cuenta.

- Apartado 8º: Explotaciones que se hallen ubicadas en terreno de dominio público hidráulico o en zona de policía de un cauce cuando se desarrollen en áreas protegidas en aplicación de la ley 9/1999. En este sentido el arroyo o vertiente de El Salobral discurre totalmente pegado al borde oriental tanto de la actual explotación como de la prevista en la ampliación. Por ello, y aunque no estemos hablando de un entorno natural oficialmente protegido, sí hay que tener en cuenta esta
circunstancia.
- Apartado 9ª: Extracciones que, aún no cumpliendo ninguna de las condiciones anteriores, se sitúen a menos de 5 kilómetros de los límites del área que se prevea afectar por el laboreo y las instalaciones anexas de cualquier explotación o concesión minera a cielo abierto existente. Aquí tenemos que hacer la enumeración de las siguientes instalaciones y la distancia respecto a la actuación solicitada:
— Cantera de S.A. Horcisa, situada a unos 500-600 m. de la ampliación y cuya extensión estimamos no debe bajar en términos globales de las 60 Ha. Empezó su actividad hace unos 6 años, cuando la zona aún estaba catalogada como Suelo Protegido de Interés Paisajístico.
— Planta de Hormigón en el cruce de la carretera CR-1101 con el camino de la Mota, a menos de 500 m. de la zona norte de la ampliación prevista y que se construyó a principios de este mismo año sin contar con licencia de obras, de usos ni de actividad y que ha empezado ya su
plena actividad aunque no sabemos si se han subsanado ya esos requisitos. El Ayuntamiento es conocedor de todas estas circunstancias y ha aplicado, al menos para nosotros, de una forma muy laxa la ley, con lo que el proyecto no ha sido sometido e EIA por una cuestión interpretativa de plazos.
— Extensas cimentaciones para no sabemos qué tipo de instalaciones al lado oriental de la planta antes mencionada sin que nos conste con qué tipos de licencias cuentan o cuáles van a ser sus actividades. Se iniciaron también de forma paralela a la planta de hormigón hace unos cuatro meses. Se ubican también a menos de 500 m. de la ampliación de la cantera de “El Salobral”. El Ayuntamiento también tiene conocimiento de todo ello.
— También podríamos señalar aquí las instalaciones que se están construyendo desde hace poco más de un mes dentro de la actual explotación de áridos de “El Salobral” sin que sepamos nada acerca de sus licencias, en concreto: una planta de hormigón altamente impactante (y situada justamente en la cota más alta posible) y una especie de gran infraestructura hormigonada, cuyo sentido desconocemos, dentro del vaso de cantera. De todo ello, así mismo, debe tener conocimiento el Ayuntamiento por estar todo perfectamente a la vista.

3. Se ubica en gran parte sobre una zona reivindicada como Suelo de
Protección Paisajística por el movimiento ambientalista.

En concreto esto afectaría a toda la zona norte de la ampliación, zona que, por otro lado, ha estado calificada en su mayor parte hasta hace sólo 5 años con tal denominación en la normativa urbanística preexistente al actual POM desde hace más de veinte años.

4. Voracidad explotadora incomprensible y fuera de toda lógica.

No comprendemos como una cantera como la antigua de Horcisa, al lado nororiental de Campo de Criptana ha funcionado a plena actividad y creado puestos de trabajo durante varias decenas de años circunscribiendo su actuación a unas 30 Ha, mientras que ésta de “El Salobral”, se incició sobre unas 40 y ahora, al cabo de tan sólo 4 años, ya le hacen falta otras 60, lo que sumado a la extensión aledaña de la nueva cantera de Horcisa convierten al entorno del Camino de la Mota-Salobral en un auténtico emporio minero.

5. Inconsistencia de la justificación de demanda de áridos.

La empresa solicitante justifica la petición de ampliar la superficie de la cantera de 40 a 100 Ha para “así poder garantizar el abastecimiento de materia prima a las empresas demandantes”. También afirma que “el 80 % de la producción se destina principalmente a obras públicas, formando parte del firme de las carreteras en forma de zahorras artificiales”. Esto es justo el producto que va a ofrecerse de forma masiva desde la próxima Planta de Reciclaje de RCDs que va a iniciar CONSERMANCHA con ámbito comarcal en dos-tres años. Y este tipo de
zahorras no va a producirse sobre la depredación directa de nuestro ya castigado entorno, sino a partir del reciclado de todos los residuos de construcción generados en un total de 21 municipios, que, de paso, verán muy reducido el impacto de los vertederos.

Desde una perspectiva sensata y ecológica, pues, no se puede autorizar una ampliación extractiva que lo que va a hacer es desincentivar y hacer menos viable la alternativa del reciclaje a la vez que se desarrolla sobre la destrucción de uno de nuestros más valiosos
entornos. Todos estaríamos actuando de forma muy desacertada si en vez de potenciar la reutilización y el reciclado lo que estamos potenciando es la devastación.

Pero incluso, obviando, esta alternativa, y retomando el tema de la voracidad explotadora mencionada en el anterior apartado, siguen sin salir las cuentas de tanta demanda.

6 . Inconsistencia de la justificación de creación de puestos de trabajo.

También se cita como justificación el “crear en un periodo de tiempo no muy lejano más puestos de trabajo”, asegurando que se va a pasar de los 6 trabajadores con que cuenta la explotación actual a ¡64!

Siguen aquí sin salirnos las cuentas. No entendemos el papel que puede jugar en todo ello el simple hecho de “proveerse” de una reserva de 60 Ha. Si la loable intención de la empresa es ampliar tanto la plantilla del yacimiento ¿por qué no lo ha hecho ya? ¿Por qué no lo hace sobre
las 40 Ha. actualmente disponibles?

7 . Inconsistencia y alarma ambiental ante la justificación de no agotamiento del recurso.

Se justifica también la necesidad de ampliación en el hecho de “no
plantear el cierre de sus instalaciones si se produjera un agotamiento del recurso de la cantera que hoy día se está explotando”. Es decir, que la intención es no parar, sino seguir y seguir hasta arrasar todos los afloramientos paleozoicos ¿hasta dónde? ¿hasta la Cuesta del Villar? ¿Hasta el Toboso?

Todo ese arrasamiento se agrava, además por llevarse a cabo sobre uno de los componentes más representativos y necesarios del entorno de la plataforma paleozoica: las lomas no cultivadas de pastizal, tomillares y coscojares salpicados aquí y allá de encinas y diversos elementos etnográficos.

La capacidad de explotación de las lomas naturales de todo el entorno del camino de la Mota y de la carretera del Toboso no sólo ya se ha alcanzado sino que se ha rebasado ampliamente. No puede haber de ninguna forma nuevas ampliaciones ni para ésta ni para ninguna otra cantera. Culminar el proceso de extracción actual de forma ambientalmente satisfactoria y respetuosa para con el paisaje es, ahora, el único objetivo posible, viable y sensato.

8 . Se pretende incluir en la ampliación una parcela pública de valor natural y etnológico.

En concreto la 234 del polígono 57 (5,6 Ha). Se trata de una de las lomas mencionadas en el apartado anterior, aunque, en este caso con vestigios lejanos en el tiempo de algún modo de cultivo superficial. A la vegetación herbácea y arbustiva propia de estas lomas hay que añadir
alguna que otra pequeña encina y un chozo pastoril protegido y catalogado en la Carta Arqueológica de Campo de Criptana. Esta parcela se ubica en un enclave paisajísticamente muy valioso y recorrida en toda su extensión por la vertiente del “El Salobral”. También se trata de una parcela reforestada hace 10 años por el Ayuntamiento con planta autóctona y luego totalmente abandonada a su suerte, pero que en cualquier momento puede ser fácil objeto de todo tipo de plantaciones populares y escolares gracias a la susbsistencia de ahoyados mecánicos por toda su extensión.

9 . Peligro real de apropiación y devastación de caminos públicos.

El que la nueva cantera de 100 Ha. surgida a raíz de la ampliación se extendiera ahora, no ya a la margen izquierda del camino de la Mota, sino a izquierda y derecha durante un trayecto de 700-1200 m. ya supone para esta importante vía natural y agrícola de la localidad suficiente impacto en forma de degradación de flora, de paisaje y de toda clase de polvo y contaminaciones visuales y acústicas. En el caso de otros caminos, como el de Las Bataneras, que atraviesa longitudinalmente la ampliación en su parte sur habría que preguntarse si no correría la misma suerte que la que ha corrido el camino público que enlaza el camino de la Mota con el del Salobral y que actualmente se encuentra totalmente sin acceso y dentro del vallado de la actual explotación sin que, por el momento, sepamos los motivos ni las bases legales de tan sorprendente desafectación para todos los ciudadanos de Campo de Criptana.

Por cuanto antecede, no vemos viable de ninguna forma dicha ampliación porque, como ya ha quedado de manifiesto:
- Simplemente, lo que ocurre es que la zona donde se pretende realizar la ampliación ha perdido ya toda su capacidad de más carga explotadora. Ya no es sostenible conjugar cualquier nueva
explotación con sus valores ambientales, paisajísticos y etnográficos.
- Aunque en Campo de Criptana siempre ha existido actividad extractiva, ésta se ha mantenido dentro de unos límites más o menos razonables, JAMÁS ha sido de la magnitud devastadora que ahora se plantea.
- Nos produce una enorme desconfianza y alarma el rosario de actuaciones sorpresivas y, según todos los indicios, algunas no demasiado ajustadas a ley, que se están produciendo en la zona
desde hace tan sólo cuatro meses (surgimiento como setas de plantas de hormigón, cimentaciones en algunas parcelas, solicitudes de ampliación de canteras…) todo con el conocimiento de quien
en teoría tiene que poner orden urbanístico y proteger el interés general y ambiental de los ciudadanos, es decir, el Gobierno Local. Esto nos hace presagiar, por un lado, un triste final para el destino ecosistémico de la zona afectada, pero, por otro, nos obliga a insistir con más fuerza en una solicitud de defensa de nuestros valores ambientales, paisajísticos y etnológicos ante instituciones de carácter más supralocal como es el caso de ese Servicio de EIA.