No a la guerra
Manifiesto contra la guerra de Irán
Manifiesto contra la guerra
El pasado 28 de febrero recibíamos con horror la noticia del ataque de Estados Unidos e Israel a Irán, provocando una nueva crisis mundial y otra catástrofe humanitaria. Los bombardeos no solo están afectando a edificios militares o políticos, sino también a escuelas, universidades y centros médicos, y entre los más de 1200 muertos, más de 1000 son civiles y más de 200 son niños.
A pesar de que la administración Trump trata de convencer a la opinión pública de que se trata de una guerra en defensa de la democracia y de la seguridad mundial, al igual que ocurrió con la invasión de Iraq, el verdadero objetivo de esta operación militar tener control absoluto sobre oriente medio y sus recursos naturales, especialmente gas y petróleo, tal y como ha conseguido ya en Venezuela. Se trata de una escalada más de la política imperialista de EEUU, que en lo que va de siglo, y con distintas administraciones, ha bombardeado Afganistán, Iraq, Yemen, Pakistán, Somalia, Libia, Siria, Nigeria, Venezuela y ahora Irán. A medida que los recursos naturales estratégicos que sostienen el capitalismo global empiezan a escasear, las estrategias comerciales amables para hacerse con estos recursos están dando paso a estrategias militares más agresivas para acceder a ellos por la fuerza, por lo que urge una transición
En el caso de Israel, aún es menos creíble la justificación del ataque por la falta de libertad del pueblo iraní. Sobre todo, después de haber perpetrado un genocidio en Gaza y violado sistemáticamente los derechos humanos de la población palestina durante décadas. No conforme con controlar la franja de Gaza, ha aprovechado el conflicto para iniciar también la invasión del Líbano, siguiendo con su plan expansionista y colonial.
Desde el Foro Social de Campo de Criptana debemos denunciar con firmeza esta nueva violación del derecho internacional, por parte de Estados Unidos e Israel, que han empezado otra guerra de consecuencias imprevisibles. Condenamos también la complicidad y el silencio de la mayor parte de los gobiernos europeos, atenazados por el miedo y el servilismo a Trump. Nos solidarizamos con la población civil tanto de Irán como del Líbano, que siempre es la principal víctima de una guerra y exigimos el cese inmediato de las acciones militares y la búsqueda de la solución a este conflicto por la vía diplomática. La guerra no debe ser nunca el camino para la resolución de conflictos, a pesar de que sea un negocio muy rentable para la industria militar. Reafirmamos nuestro compromiso con la paz y la soberanía de los pueblos. Incluso en estados opresores como el régimen de los Ayatolás, deben ser las poblaciones civiles, con el apoyo y la presión de la comunidad internacional, y no con bombas, las que avancen hacia democracias que respeten los derechos humanos. Denunciamos la escalada armamentística de la OTAN y el aumento generalizado del presupuesto dedicado a fines militares. Exigimos destinar estos recursos a satisfacer las necesidades básicas de los pueblos, y a acelerar una transición ecológica que nos haga menos dependientes de los combustibles fósiles y más soberanos energéticamente.
Finalmente, hacemos un llamamiento a toda la población civil a movilizarse contra la guerra y reclamar al Gobierno español una política de paz y seguridad no militarizada, así como el desmantelamiento de las bases militares de EEUU en territorio español. Llamamos a la desobediencia y a la acción no violenta para sabotear la maquinaria militar y defender la vida de todas las personas y del planeta.
La guerra también comienza aquí y debemos pararla aquí.