8M 2026 - Día internacional de las Mujeres
Por un feminismo rural, diverso, interseccional y ecologista
Manifiesto 8M 2026
Otro marzo más, La Asociación feminista Las Violeteras, volvemos a salir a la calle, a llenar nuestras plazas, para reivindicar nuestros derechos y luchar contra la persistente y anquilosada precariedad, las desigualdades, las injusticias y las violencias que sufrimos las mujeres, por el mero hecho de serlo, junto con la desigualdad que conlleva haber nacido en el medio rural.
Porque HOY es un día de REIVINDICACIÓN y LUCHA. HOY y TODOS LOS DÍAS DEL AÑO, y NO de CELEBRACIÓN, como se insiste en remarcar. ¿Celebración? Sí, por los derechos conseguidos, pero sin difuminar el objetivo de esta lucha feminista: conseguir una igualdad real y efectiva. Debemos seguir recordando y remarcando que la efeméride del 8M no es un mero día de celebración y que nuestras instituciones y centros de referencia no deberían difuminar el foco de lo que subyace en este día, que aunque incómodo para algunos, sigue siendo necesario… Por ello, en la plaza de nuestro pueblo, ocupando espacio público en el corazón de nuestro pueblo, como acto simbólico por la igualdad real y la justicia social… VOLVEMOS A ALZAR LA VOZ.
Volvemos a alzar la voz por la falta de oportunidades en nuestros pueblos, la sobreexplotación de sus recursos y la devaluación del sector primario. Vemos cómo las grandes ciudades absorben el potencial de jóvenes como nosotras, obligándonos a migrar, en muchos casos, en busca de oportunidades laborales que nos alejan de nuestro pueblo.
En estos tiempos de incertidumbre, es importante saber de dónde venimos para pensar e imaginar caminos que nos lleven a un futuro mejor; caminos hacia una nueva ruralidad llena de feminismo, agroecología, diversidad, y teniendo muy en cuenta las realidades que azotan nuestros medios rurales. No queremos una ruralidad nostálgica o romantizada, tampoco el paternalismo de quienes vienen a decirnos cómo han de hacerse las cosas en nuestros pueblos. Por todo esto, un año más, alzamos nuestras voces.
ALZAMOS NUESTRAS VOCES, por la crisis climática y energética, por la desertificación de nuestro territorio, la sobreexplotación y contaminación de unos recursos acuíferos cada vez más agotados, por nuestra falta de conciencia a la hora de crecer y explotar los recursos sin reparar en las secuelas generacionales. También alertamos de las falsas eco-inversiones a energías “verdes” de grandes multinacionales y de las quimeras que prometen con sus macro instalaciones, sin advertir de las letras pequeñas. Nosotras decimos: “¡Sí a las renovables, pero no de esta manera!”
ALZAMOS NUESTRAS VOCES como mujeres agricultoras; hijas, abuelas, madres y narradoras de nuestro día a día y nuestro tiempo. Mujeres testigos de los cambios agrícolas y que desde este altavoz hoy preguntamos de nuevo ¿Es esta agricultura sostenible y mantenedora de riqueza a largo plazo para nuestra gente?, ¿Acaso no es el momento de apostar por otras fórmulas?
ALZAMOS NUESTRA VOZ, y volvemos a poner el foco en el plano turístico como motor económico, y en cómo se apuesta por modelos irrespetuosos hacia las gentes y vecinas de un barrio. Volvemos a incidir en los peligros, no solo por la destrucción sistemática de una arquitectura tradicional, sino también por la construcción de una escenografía maquillada para los turistas que daña los derechos e identidad vecinal, la tradición y el alma de un barrio como es el Albaicín, y, por qué no decirlo…a todas esas señoras que crean vida real y fija (no nómada), sustentan sus vecindades, y reclaman derechos y comunidad en cada uno de nuestros barrios… por todas ellas “¡ALZAMOS LA VOZ AL FRESCO!”.
A todas las que desde el principio de los tiempos venimos poniendo el cuerpo y la vida en el centro, que no nos vengan con paternalismos. No solo nos convertimos, una vez más, en las principales sustentadoras de la vida, sino que seguimos trabajando desde nuestros pueblos y campos para abastecer de materia prima a nuestras comunidades y GRANDES URBES.
Nosotras, las feministas, seguiremos saliendo al espacio público, a nuestra plaza, para recordar que como municipio tenemos que seguir avanzando en:
- Reconocer y valorar el trabajo de cuidados en el sistema público como motor esencial e indispensable de nuestra sociedad. ¡Sin nosotras el sistema se hunde!
- Romper con la división sexual del trabajo y con un mercado laboral que ofrece a las mujeres temporalidad, precariedad, incertidumbre o bajos salarios en sus empleos y que impide un acceso equilibrado entre mujeres y hombres.
- Mejorar el reparto de tareas o las herramientas para compatibilizar trabajo de cuidados con el resto de jornadas laborales.
- Reclamamos el acceso a una vivienda digna. La precariedad laboral, las subidas de los precios y alquileres nos expulsan de nuestros barrios y nuestros pueblos. Debemos ofrecer a las mujeres más jóvenes la posibilidad de vivir y realizarse como realmente quieran en su contexto, sin necesidad de emigrar a las grandes ciudades. Recordando que ¡SIN MUJERES NO HAY FUTURO!.
- Por una redistribución justa y suficiente de los bienes y recursos junto a la preservación y cuidados necesarios para cubrir las necesidades básicas de todos los seres humanos, dentro de los límites que nos impone el planeta Tierra y las exigencias de la sostenibilidad de todas las formas de vida.
- Debemos considerar las violencias machistas como cuestión que atañe a nuestro municipio a la vez que seguir trabajando por un modelo de convivencia que respete la pluralidad y diversidad afectivo-sexual de la ciudadanía Criptanense. Rechazamos enérgicamente los discursos de odio en cualquiera de sus facetas, de cualquier tipo de violencia que fomente conductas sexistas, capacitistas, clasistas, racistas, xenófobas o que inciten a la violencia de género, homofóbica o transfóbica.
Gracias al movimiento feminista y su lucha resistente en las calles, hemos logrado avanzar hacia leyes pioneras como la Ley Integral de la Violencia de Género; de la igualdad efectiva entre mujeres y hombres, de la interrupción voluntaria del embarazo; de la libertad sexual, de la representación paritaria en ámbitos políticos y empresariales; de la igualdad en el salario, del reconocimiento del acoso sexual y por razón de sexo en el trabajo y otros tantos avances que hemos conseguido PARA TODAS.
Sin embargo, las políticas públicas siguen siendo insuficientes, sigue habiendo una brecha salarial del 15%, las mujeres siguen percibiendo menos que los hombres; solo el 4% de las mujeres víctimas de agresiones sexuales presenta una denuncia y además sigue incrementando la violencia digital y en espacios públicos contra las mujeres militantes, por lo que elevamos nuestras voces por una igualdad real y efectiva y contra el retroceso de nuestros derechos.
Las redes de apoyo que hemos estado construyendo todas nosotras, la sororidad al grito de ¡HERMANA, YO SI TE CREO!, se ha materializado en consecuencias reales… porque vecinas ¡SE ACABÓ! Se acabó la impunidad de los señores poderosos que utilizan su influencia, puesto y poder para agredirnos en privado o públicamente. Esta última oleada feminista ha colocado las violencias sexuales en el foco para que nuestro deseo esté en el centro, nuestro consentimiento sea bandera, para que nuestras decisiones importen y para que los cuerpos de las mujeres no sean violentados, agredidos, ni violados.
Tampoco olvidamos a las mujeres más vulnerables, las que caen dentro del círculo prostitucional, de la llamada esclavitud del siglo XXI. Sus cuerpos sufren la peor de las violencias sexuales convirtiéndose en mercancía para proxenetas y puteros que normalizan estas prácticas, porque todos como sociedad seguimos mirando para otro lado o normalizando prácticas poco éticas como los vientres de alquiler.
También, queremos recordar a todas las refugiadas, migrantes y desplazadas por las guerras y el cambio climático, por las consecuencias del extractivismo, por las asesinadas, arrestadas o exiliadas por reclamar sus derechos, fruto de un sistema que las ignora y olvida reiteradamente; por todas aquellas que padecen en tantos conflictos armados y que una vez más, en nuestro país, vuelven a ser explotadas o vejadas como internas o jornaleras bajo la mirada pasiva de nuestra comunidad.
Por ello APELAMOS al deber moral y legal de los gobiernos y de las instituciones de garantizar la vida, los derechos y el bienestar de la ciudadanía global todos ellos amparados en el DERECHO INTERNACIONAL, un derecho Internacional que aunque los poderosos siguen pisoteando tenemos que seguir defendiendo hoy más que nunca.
Por nuestras hermanas de Irán, Palestina, Congoleñas, Somalíes, kurdas, Ucranianas, Sudanesas y Afganas; TODAS ELLAS, huyen dejando a su gente y raíces ante un despotismo que vulnera todo derecho humano.
Exigimos el inmediato alto del fuego en Gaza y el fin de la ocupación en Palestina.
Recordamos a nuestras hermanas iraníes que luchan por sus derechos; a las que han muerto estos últimos meses por defender una vida más igualitaria frente a un gobierno autoritario, pero también, a las asesinadas el pasado fin de semana por gobiernos “supuestamente democráticos y libertadores” y que venden la libertad como bomba de humo. Decimos NO a esa herramienta histórica y mediática de manipulación, a la doctrina de shock y utilización del sufrimiento de las mujeres cuando sirve para disfrazar de “democráticas” las bombas y guerras… sus fines imperialistas, extractivistas y económicos nunca abanderaron los Derechos Humanos.
Tampoco olvidemos a aquellas que hoy, aunque quisieran, no pueden acompañarnos: trabajadoras precarias, trabajadoras en servicios mínimos, cuidadoras o las mujeres asesinadas a causa de Violencia de género (10 en lo que llevamos de año).
Por todo ello, es imprescindible un verdadero cambio cultural, con medidas educativas de protección y de reparación auténticas para todas las mujeres, cuya infancia y adolescencia se ven amenazadas, y que elimine, de una vez por todas, el retrógrado sesgo patriarcal en la justicia.
Para concluir queremos remarcar la importancia de caminar juntas, como hicieron las que estuvieron antes, para la consecución de nuestros derechos y libertades.
Dejémonos de zancadillas, de reproches, de intentar aprovecharnos e INVISIBILIZAR la lucha de otras compañeras para conseguir beneficios políticos y comerciales.
TENEMOS y DEBEMOS seguir tejiendo redes con la convicción de que SÓLO entendiendo y aprendiendo de nuestras diferencias conseguiremos avanzar TODAS.
La responsabilidad de dejar un mundo mejor para las generaciones venideras está en nuestras manos ahora. ¡Sigamos luchando por nuestras libertades y derechos!
Por un feminismo rural, diverso, interseccional y ecologista.
¡Este es el camino, María Antonia!
Porque fuimos, somos y seremos, ¡Ni Un Paso Atrás!
Actividades para el 8M
Como en los últimos años Las Violeteras de Campo de Criptana hemos preparado toda una semana de actividades reivindicativas.
En esta ocasión organizamos un TALLER DE COLLAGE y ensamblaje cuyo tema central girará sobre el rol, de sostén social, que ha formado parte de las mujeres del entorno rural – madres, abuelas o de nosotras mismas- para a través de la práctica artística, poner en valor el trabajo de cuidados.
Guiado por Sandra Jiménez (@miradademujercollage) realizaremos la transformación de lo cotidiano en metáforas visuales; objetos que nos llevarán a elaborar collages que hablen de nuestra identidad y la mirada de las mujeres que vengan a participar de este homenaje.

Está dirigido a todas las MariAntonias, puesto que no es necesario experiencia previa: solo creatividad, ganas de conversar y aprender juntas.
El taller vendrá acompañado de una EXPOSICIÓN INMERSIVA con obra de la artista y de todas las participantes. Una exposición con dos días de visitas guiadas en el horario que veréis en el cartel.

Nosotras no vemos mejor plan para este mes de reivindicación
¿Te vienes, MariAntonia?
Inscripción al Taller de Collages “Mirada de Mujer Rural” en este enlace: https://docs.google.com/forms/d/1CTY1J8azYvPWHVxCkKk9yNrw7YIhIJaFLdUYWa8cvfo/edit
Exposición inmersiva “Objetar en Femenino”: días y horario de visita guiada determinado en el cartel 2.