Se han cumplido 100 años desde la celebración del primer día de la mujer trabajadora el 8 de marzo de 1911, cuando 146 mujeres, trabajadoras de la fábrica textil Cotton de Nueva York, murieron calcinadas en un incendio provocado por las bombas incendiarías que les lanzaron como respuesta ante la negativa de abandonar el encierro en el que protestaban por los bajos salarios y las infames condiciones de trabajo que padecían.