Aquí falta un árbol - Ecomapa 2026
Campo de Criptana se ha sumado a este “mapeo ciudadano” que ha localizado a nivel estatal más de 44.000 alcorques sin árbol, 27.000 tocones o árboles secos, y 76.000 “alcorques asfixiantes”.
Los puntos negros del arbolado urbano que se han identificado corresponden a: 44.882 alcorques vacíos o cegados (tapados con solería u otro pavimento), 27.116 alcorques con presencia de un tocón de árbol (el tronco que se deja una vez talado el árbol) o de un árbol seco y 76.164 alcorques llamados asfixiantes, que son aquellos que teniendo un árbol, la tierra en la que se asienta está sellada con hormigón o con resinas, o bien son alcorques tan deficientes que el tronco del árbol es incluso mayor que el hueco que se le deja. Los datos, municipio a municipio, pueden consultarse en la web ecomapa.org.
En Campo de Criptana, ha participado en esta actividad un grupo de voluntarios que, a título personal o en representación del Foro Social y Grupo Salicor, han registrado un total de 157 alcorques con deficiencias. El marcado de árboles que faltan se ha realizado sobre los alcorques de acerados y parterres viales de todo el casco urbano, arrojando el resultado de 99 alcorques vacíos, 44 con tocón y 35 asfixiantes, aunque, con respecto a este punto, en realidad habría que haber marcado como asfixiantes la mayoría de los alcorques de la localidad, al ser los marcos de 45x45 a 106x106cm los “estándares locales”, cuando la norma municipal más común va del 100x100 para árboles pequeños (y como muy mínimo el 80x80) hasta los 200x200 para árboles grandes.
Esta actividad, además, ha servido para comparar poblaciones de nuestro entorno y ver que, respecto a ellas, en Criptana faltan árboles, muchos árboles, sobre todo en su mitad norte y que, además la calidad en la elección de diseños y especies dejan mucho, mucho, que desear. Toda esta información, una vez revisada, se hará llegar en unos días al gobierno municipal en la confianza de que le den el tratamiento que merecen y que tomen las medidas necesarias para ampliar la cobertura arbórea de la ciudad e impedir el efecto “isla de calor” típico de los cascos urbanos. Tras la movilización en la calle debería venir el trabajo en los despachos.
Esta iniciativa, promovida por Alianza por el Clima, Barrios por el Clima, la Confederación Estatal de Asociaciones Vecinales, Ecologistas en Acción, Greenpeace, Intermón Oxfam y Juventud por el Clima, busca, precisamente, visibilizar el estado del arbolado urbano y proponer mejoras a los gobiernos locales. En ella han participado 2.145 personas, de 315 municipios. Sólo 2.145 personas han marcado más de 148.000 puntos negros en dos días.
Según la organización, «Con el ecomapeo estamos reivindicando arbolado, pero sabemos que para mejorar la habitabilidad de nuestros municipios hay que hacer mucho más. Es necesario Renaturalizar las ciudades y conseguir en ellas una alta presencia de vegetación, también en el estrato arbustivo, y permitiendo que las hierbas silvestres ocupen su espacio de forma natural. El principal enemigo de las ciudades verdes es el pavimento (otro hándicap de Criptana en su política “verde” en detrimento de zonas como las de Pozohondo), la desbrozadora y la motosierra, que somete a podas severas e inoportunas a gran parte del arbolado urbano».